Psicoterapia como tratamiento de elección para Trastorno Límite de Personalidad

El NICE (Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y Cuidados) publicó recientemente indicadores de calidad en el tratamiento de los trastornos de personalidad límite y antisocial.

Trastorno Límite de PersonalidadEstas indicaciones derivan de las guías de práctica clínica a partir de estudios científicos.

Es preciso en primer lugar realizar una evaluación clínica estructurada. El TLP es un trastorno difícil de diagnosticar por la alta comorbilidad que presenta con otros trastornos.

Se aconseja en segundo lugar que estos pacientes tomen partido en la elección del tipo de terapia, la duración y la intensidad. Se estima que el papel activo de estas personas en su tratamiento predice un adecuado compromiso con la terapia.

Se apunta que la farmacoterapia hipnótica, sedante o antipsicótica solo debería prescribirse a corto plazo para gestionar crisis o situaciones comórbidas. La duración de esta farmacoterapia no debería ir más allá de una semana.

Es fundamental trazar una dirección de derivación futura del paciente y su transición a la auténtica autonomía y emancipación emocional.

En este foro siempre hemos hablado de la necesidad de tener objetivos vitales. En este tipo de terapias es más necesario, si cabe, un plan a largo plazo que incluya el empleo entre otros aspectos.

El equipo que les trata debe estar cohesionado y contar con apoyos y supervisión que compensen el estrés añadido que el tratamiento de una persona diagnosticada de TLP puede conllevar.

La terapia con una persona diagnosticada de Trastorno Límite de Personalidad es un viaje sinuoso, progresivo,de saltos hacia atrás y hacia delante,de confrontaciones y momentos de duda en el terapeuta, intentos de escisión en el equipo, tóxicos, amenazas y coacciones en el que, si se da la posibilidad de un vínculo entre ambos, puede emerger un apego más seguro en el que haya espacio para la ansiada estabilidad,especialmente emocional.

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