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30Sep/19
Mundo

Ser en el mundo

Desde la perspectiva integradora, que no ecléctica, que nos caracteriza, defendemos entre otras lentes una suerte de  intervención cognitiva que se define como basada en la persona.

MundoDesde ella, la relación terapéutica, entendida desde un punto de vista rogeriano, ocupa un lugar principal en el proceso terapéutico. Incluye también la meditación con conciencia plena y define el insight metacognitivo, para conceptualizar el estrés y articular los procesos de cambio y el concepto de self como esquema y proceso.

Abandona elementos clásicos de la terapia cognitiva y define la exploración terapéutica de la denominada “Zona de Futuro Desarrollo” donde con el apoyo de un terapeuta implicado y experimentado, el paciente tolera el estrés, desarrolla insight metacognitivo y alcanza la auto aceptación a través del desarrollo y fortalecimiento futuro en cuatro dominios, fuentes de estrés (el significado de los síntomas, la relación con la experiencia interna, el esquema y el self simbólico (Chadwick, 2009).

Damos un paso más bebiendo del análisis existencial. Tratamos de profundizar de una forma cada vez más intensa en la estructura de la existencia de la persona que tenemos delante. Tratamos de que huya de resignaciones fatalistas y pueda liberarse. Liberarse para poder decidir. Para ello investigamos en la historia vital de la persona e intentamos explicar sus peculiaridades. Intentamos descubrir su ser en el mundo.

No solo indicamos detalles, creemos en lo experiencial y en que a veces los cambios llegan en forma de pequeñas sacudidas. Cuándo y de qué manera empezó a ser disfuncional esa estructura de ser en el mundo. Qué podemos proponerle para que realice las posibilidades que tiene como ser humano; unas posibilidades de existencia más propias.

Necesitamos que se percaten de algo y que sean conscientes de que se están percatando de algo. Caer en la cuenta de que uno es el que puede elegir genera vértigo. Es como asomarse a un precipicio. Más allá de ese vértigo usted puede cambiar, al menos en parte, su proyecto de mundo.

Decía el filósofo que los hombres esperan todo de los dioses; no saben que ellos son los dueños de su vida y de su destino.

25Sep/19
Depresiones

Depresiones

Según el DSM-5 un trastorno de depresión mayor exige para su diagnóstico un mismo período de dos semanas durante el cual estén presentes cinco o más de una lista de nueve síntomas entre los que están:

  • La presencia de un estado de ánimo deprimido (tristeza, vacío, desesperanza) durante la mayor parte del día.
  • Disminución del placer o interés por las cosas.
  • Pérdida o aumento de peso y disminución o incremento del apetito.
  • Insomnio o hipersomnia casi todos los días.
  • Agitación o retraso psicomotor casi todos los días.
  • Fatiga o pérdida de energía.
  • Sentimientos de inutilidad o culpabilidad excesiva.
  • Menos capacidad de pensar o concentrarse y tomar decisiones.
  • La presencia de pensamientos de muerte recurrentes o de suicidio o intentos de suicidio o planes específicos para ello.
depresiones

Melancolía, cuadro de Edgar Germain Hilaire Degas.

Todo ello debe suponer un cambio en el funcionamiento previo de la persona y esos síntomas deben causar un malestar clínicamente significativo y deterioro en la esfera social o laboral. Nada de lo anterior puede atribuirse a los efectos de un tóxico o a una afección médica ni puede ser explicado por la presencia de un trastorno psicótico. En la historia de la persona nunca ha habido un episodio maníaco o hipomaníaco; de lo contrario cabría pensar en un trastorno bipolar.

Suele ir de la mano, en mayor o menor grado, de ansiedad. Es común en nuestra práctica la etiqueta diagnóstica síndrome ansioso-depresivo.

Fue Sir Richard Blackmore quien en 1725 rebautizó el cuadro con el término actual de depresión aunque el origen del término ya se encuentra en Hipócrates.

Hasta hace unos años se utilizaba mucho la disociación endógena/exógena referida a posibles orígenes internos/externos. En la actualidad está en desuso porque se tiende a aceptar que cualquier depresión tiene, al menos en parte, ambos orígenes.

En los niños y adolescentes este cuadro puede sufrir variaciones y en vez de tristeza pueden manifestar más bien irritabilidad. Pueden simular estar enfermos, no querer acudir al colegio, jugar menos o dejar de hacerlo, ansiedad por separarse de los padres, etc.

Hace años estuvieron algo de moda los planteamientos culturales al respecto en el sentido de afirmar que había algo en este cuadro de occidental. De algún modo se venía a afirmar que era la enfermedad de la clase burguesa, ociosa, insatisfecha, consentida y neurótica (para un acercamiento heterodoxo al tema vean alguna de las películas de Woody Allen) que era capaz de deprimirse sin aparente causación externa. En el otro extremo, las clases trabajadoras y campesinas de otros lugares del globo que, en efecto, habían sentido tristeza o desgana varios días seguidos en su vida y, sin embargo, no habían ni escuchado la palabra depresión. Más allá de reflexiones iatrogénicas (mi círculo gremial ha generado en ocasiones necesidades para de alguna forma vivir de ellas, como tantas otras profesiones liberales) el trastorno existe y se aprecia clínicamente.

En general, la literatura científica avala la idea de que el tratamiento más eficaz es el combinado de farmacoterapia y psicoterapia cognitivo-conductual.

15Oct/18
cine

Cine y Psicología

 

El cine ha estado ligado siempre a la psicología y a la psicopatología.

Los conflictos, internos o intrapsíquicos a la manera de Freud o residentes en la ocasional complejidad de las relaciones con los demás, han sido motor de historias cinematográficas, como mucho antes sirvieron de materia prima a la literatura.

La presentación de un conflicto, su nudo y su resolución, atraen al ser humano y le “enganchan” porque todas las personas han estado alguna vez “en conflicto” consigo mismos o con el mundo que les rodea.

Las road movies como metáfora o no de viajes exploratorios en busca de uno mismo o en busca de un amor perdido, de un padre que nunca se conoció, de un soldado. Apocalypse now, la obra maestra del cine que Francis Ford Coppola estrenó en 1979, relata el viaje que un capitán estadounidense realiza por un río camboyano en busca del coronel Kurtz.

Las comedias románticas, que junto con la música pop nos enseñaron los recovecos del amor y del cortejo, exhiben crisis, luchas contra el propio narcisismo en pro de relaciones maduras y sanas. Alfred Hitchcock, director de cine de culto nacido en Londres, podría ser considerado uno de los grandes divulgadores sobre las teorías freudianas; algunas de sus películas son verdaderos tratados de psicología intrapsíquica que explican fobias y traumas, incluso se hace mención a ciertas técnicas psicoterapéuticas propias del psicoanálisis.

Otro maestro del cine, Martin Scorsese, pasó buenos ratos en el olimpo del cine con algunos de sus films como Taxi Driver , reconstrucción psicopatológica de un taxista neoyorquino que podría explicar bastante bien el concepto clásico de trema (descrito por el psiquiatra alemán Klaus Conrad) o el “trabajo” delirante como fase que precede a un episodio psicótico en el intensísimo retrato de un hombre que se va aislando del mundo que le rodea, hacia el que empieza a desarrollar ira y contra el que se va preparando para luchar, sintiéndose de alguna manera elegido para limpiar las calles.

La obsesión del director por una idea, el intento de los actores por acercarse al “alma” de sus personajes, por empatizar con su conflicto, son también aspectos muy interesantes del cine por su carácter introspectivo y exploratorio. Pensar en otros, ver el rostro de otros, escuchar a otros, tiene siempre algo de “verse” a uno mismo. Podría decirse que no se puede ver a otros si no es desde uno mismo. Por lo tanto, ver cine, es en muchos casos una oportunidad de pensar en uno mismo a la luz de los demás. Nuestros sueños, nuestras heridas, están en las historias de los demás y el cine es un regalo a la hora de mostrarnos al otro desde distintos puntos de vista poderosos.

30Sep/17

LA TRAMPA EVOLUTIVA

Un perro permanece inmóvil ante mi. Mirándome.

Eso es todo lo que tengo realmente porque lo demás es una suposición, una hipótesis.

Trampa evolutivaSe basa entre otras cosas en nuestra incapacidad para ver el mundo con cualquier mente que no sea la nuestra. Puedo pensar que el perro está dudando si acercarse o no. Cree poder acercarse al alimento que sujeto en mi mano, pero minutos antes recibió la orden de permanecer quieto. Ese parece ser el mayor grado de duda al que acceden los perros.

Podríamos extender una disertación sobre el interesante debate de corte filosófica sobre si los animales no humanos gozan de ese constructo llamado mente, mucho más sobre si tienen psique o alma en sentido aristotélico. Estaríamos, y lo afirma un apasionado de la conversación diletante y la filosofía de bar y la exploración artística que inunda la vida de ciertas personas a las que es una maravilla conocer, otra vez inmersos en una espiral mental que nos hace perder demasiado tiempo.

Lo que llamo trampa evolutiva es una suerte de contrapartida que se explica en una secuencia. El ser humano ha conseguido, descrito groseramente, llegar a la cima de la inteligencia. Esta condición y sus aristas le desvían de la posibilidad de ser feliz o de vivir en relación a los demás y al mundo al conllevar en ocasiones lo que podrían denominarse fallos de funcionamiento de esa inteligencia. Un superavit que algunas personas en el mundo sí han logrado utilizar en pro de una vida rica en detalles y por qué no decir solidaria.

Cuando la metareflexión o la velocidad de procesamiento no se autorregulan adecuadamente puede darse un exceso de las mismas que conduzca a síntomas como obsesiones o impulsividad o insomnio o irascibilidad. El consumo de tóxicos en busca de variaciones de ese funcionamiento lo altera a su vez de modos diversos no deseados. El pensamiento puede ensombrecer la emoción y la propiocepción. El cuerpo propio que, a su vez, ha venido mostrándose para nosotros como una puerta en dirección inversa hacia el mundo emocional.

Un niño de ocho años está protagonizando un pseudoataque de ira en la mesa de al lado en la terraza. El padre le reprende y dispara amenazas que tienen que ver con castigos negativos consistentes en retirar usos y abusos de nuevas tecnologías. La madre está ansiosa y llega a pedirle por favor que se calme. No hacen, en su buena intención, más que otorgar un poder tremendo que acabará por dañar al niño más que a ninguna otra persona del sistema familiar.

Un joven con tendencia a la obsesividad acaba de marcharse de un centro de salud. Camina hacia casa pero lo hace como un autómata. Su mente, su atención, filtrada por cien mil detalles educacionales, culturales, afectivos, va buscando una explicación para lo que acaban de decirle. Busca en el pasado, en el comportamiento del médico, en su gestualidad, busca verdades subyacentes, interpreta, proyecta…Es la maquinaria cognitiva más sofisticada que haya existido al servicio del sufrir y de la alienación. Porque al no estar en lo que celebra nuestro amigo olvidó ir al banco o tropezó contra el bordillo de una acera.

ser humanoEva no encuentra nada realmente emocionante en su vida desde hace demasiado tiempo. La sucesión de días no tiene cafeína y la novedad brilla por su ausencia. Lo atribuye a una supuesta decadencia de su relación de pareja y esa hipótesis causal termina por interrumpir su relación. Su amiga suele decirle que quizás no le ocurra nada a su relación de pareja, sino a las lentes (uno de los símbolos,lleno de ventajas, de este nuevo espacio nuestro llamado web) con las que mira el mundo. Quizás si moviera un poco el cuerpo o se atreviera a hacer algo realmente nuevo, un nuevo barniz pudiera impregnar todo.

Apostamos por un empoderamiento alejado del sentido victorioso del término. Por acercarse al poder de atender de un modo nuevo que en realidad es ancestral. Deje atrás la soberbia intelectual de saberse humano; dueño y señor de todo lo que respira. Si usted no sabe utilizar esa inteligencia para ser feliz y generar felicidad a su alrededor, si vive anclado a pensamientos, a recuerdos, a creencias, a deseos de ejercer poder sobre el otro, es usted víctima de una trampa evolutiva.

Hoy es el último día de Septiembre de 2017. Solo por estar aquí usted no va a poder escapar en parte de la trampa evolutiva. Trate de emplear el tiempo que pueda en mantenerse lejos de ella. Quizás sea lo único que usted debiera evitar.

14Dic/16
Maraña

La maraña mental

 

La línea que media entre un pensamiento y un pensamiento compulsivo es, en ocasiones, tan fina que solo el que lo experimenta, con la ayuda de un clínico tan fino como esa línea, puede localizarlo y así hacerlo consciente.

En este caso nos referimos a una consciencia atencional primordial, necesaria pero no suficiente para una auténtica sanación.

Maraña mentalUno puede, como recurso y posible “cambio“, hacer por traer a su espacio mental un pensamiento en forma de palabras o una imagen cada vez que sufre un displacer mental. Incluso a veces la persona sabe que ese “falso recurso” terminará por convertirse en un síntoma.

Nace de una encrucijada, una incertidumbre, acaso una confusión. Si levantas el piso de esa fenomenología lo más seguro es que haya un miedo. Pienso que a veces, más aun, ese miedo es una metonimia mental, está ahí en lugar de otro miedo, más abrumador a ojos del sujeto o de su entorno.

Con el paso de los años, lo que empezó como un recurso mental desesperado que apartara la atención de esa angustia se convierte en un hábito mental. Ahora ya no solo se experimenta un miedo sino un pensamiento absurdo cuya función está obsoleta y que interfiere en nuestra vida.

Esa idea puede crecer en su voracidad y establecer conexiones con cientos de pensamientos, mas o menos conectados en una red o esquema que solo un gran rastreador puede hallar.

Las compulsiones encubiertas o cognitivas pueden ser contar un número “mágico” de veces, repetir unas palabras (la diferencia sutil con un mantra es la intencionalidad), repasar acontecimientos para comprobar innumerables aspectos…El pensamiento compulsivo es algo más complejo, abstracto, extenso e indeterminado. Es más difícil acotarlo. En su polo más patológico tiene algo de tinte que lo cubre todo. Recuerda casi al concepto de “falso self“. Una personalidad, si nos apuran, cimentada en un despliegue de compulsión que pretendía contener un miedo “original”. El miedo Original es la angustia de muerte.

Unas ideas arrastran otras en nuestra mente. Es azaroso y es cultural. Acepte el azar porque no será capaz de influir en el. Este abierto a alterar levemente y con suavidad su microcultura, cómo percibe, cómo conecta, cómo piensa.

En esa nueva “cultura”, usted puede reelaborar su visión de la inteligencia. Ahora la inteligencia ya no reside en la complejidad, sino en deshacer ese entramado mental progresivamente. Reside en la sencillez, en la esencia de lo verdaderamente importante para usted. Usted no piensa como un japonés ni como un español de hace trescientos años. Detrás de todos los pensamientos automáticos, muchos de ellos dañinos a corto o largo plazo, está usted.

Como todo esto son metáforas y analogías para poder hablar de nuestras experiencias, de algún modo también forman parte de la maraña mental. Todo lo que pueda escribir, es escaso al lado de lo que usted puede experimentar si vive esta idea y algún día la integra tanto que abandona la conducta de pensarla.

22Jun/16
Narcisista

La herida narcisista (III)

Ahora que ya no eres un capullo del todo, viene lo bueno.

Atrás quedan los días en que tus miserias eran los confines del universo.

La herida narcisistaEres un pez más, mecido por la corriente del río.

Así vas viajando dulcemente de una persona a otra. De sus cosas a las tuyas por primera vez. Así te pierdes en sus triunfos, sus recuerdos, sus sueños, sus heridas. Con la nueva humildad de un aprendiz de los demás.

Surge en ti una salida. La posibilidad, encantadora, de un renacer. Si hasta aquí llegaste siguiéndote a ti mismo, qué serás capaz de hacer mirando a los demás…

Ahora que has vuelto a la inocencia de un niño con el ancho de cámara de tu edad estás preparado para ayudar, para remar al compás de un ritmo profundamente sanador.

Ahora que empiezas a ser amigo de ti mismo y a cerrar el pico de vez en cuando, se oye como un relámpago revitalizante la voz del mundo y de los otros. Incluso se escucha cantar a los pájaros en el jardín interior de un templo sin dioses en el que has empezado a rendir culto a tus miedos y a tu cuerpo.

A veces te entristece pensar en el tiempo que has perdido. Es real en la medida en que lo creas así. El tiempo es un parámetro aplastante, pero es moldeable. Sabes que la pena, más si se siente por uno, no construye nada realmente bueno. No te compadezcas. Entrénate en la presencia, toca el suelo para no marearte después de mirar las nubes.

Abandona la trampa mental que es pensar que ahí afuera está lleno de malas personas. No es cierto. Apenas son en su mayoría almas que huyen de la soledad y el hastío. Todo ese odio acumulado acabará por devorarte. Sublímalo, conviértelo en energía que fluye hacia delante.

Sabes que es un instante. Siempre lo has sabido. Por eso grababas todo en tu mente. Para que no se escaparan por el desagüe los momentos de amor, de paz, de risa, de arte. La voz, poderosa, de los demás, cantaba canciones que jamás se han ido. Eran el decorado de tu vida. La misma que ahora, valiente, has de vivir y dejar de estructurar.

Ya está listo el café. Puedes olerlo. Ahora levántate y disfrútalo. Como si fuera el primero. Como si fuera el último.

LA HERIDA NACISISTA (II)

28Ene/16
Personalidad

Trastorno Límite de Personalidad

Psicoterapia como tratamiento de elección para Trastorno Límite de Personalidad

El NICE (Instituto Nacional de Excelencia para la Salud y Cuidados) publicó recientemente indicadores de calidad en el tratamiento de los trastornos de personalidad límite y antisocial.

Trastorno Límite de PersonalidadEstas indicaciones derivan de las guías de práctica clínica a partir de estudios científicos.

Es preciso en primer lugar realizar una evaluación clínica estructurada. El TLP es un trastorno difícil de diagnosticar por la alta comorbilidad que presenta con otros trastornos.

Se aconseja en segundo lugar que estos pacientes tomen partido en la elección del tipo de terapia, la duración y la intensidad. Se estima que el papel activo de estas personas en su tratamiento predice un adecuado compromiso con la terapia.

Se apunta que la farmacoterapia hipnótica, sedante o antipsicótica solo debería prescribirse a corto plazo para gestionar crisis o situaciones comórbidas. La duración de esta farmacoterapia no debería ir más allá de una semana.

Es fundamental trazar una dirección de derivación futura del paciente y su transición a la auténtica autonomía y emancipación emocional.

En este foro siempre hemos hablado de la necesidad de tener objetivos vitales. En este tipo de terapias es más necesario, si cabe, un plan a largo plazo que incluya el empleo entre otros aspectos.

El equipo que les trata debe estar cohesionado y contar con apoyos y supervisión que compensen el estrés añadido que el tratamiento de una persona diagnosticada de TLP puede conllevar.

La terapia con una persona diagnosticada de Trastorno Límite de Personalidad es un viaje sinuoso, progresivo,de saltos hacia atrás y hacia delante,de confrontaciones y momentos de duda en el terapeuta, intentos de escisión en el equipo, tóxicos, amenazas y coacciones en el que, si se da la posibilidad de un vínculo entre ambos, puede emerger un apego más seguro en el que haya espacio para la ansiada estabilidad,especialmente emocional.

25Ene/16
Resonancia

La resonancia afectiva

La resonancia afectiva, un concepto familiar para nosotros, es algo considerado erróneamente obvio por parte de la población general.

Un terapeuta, público o privado, cualquiera afincado aquí en Asturias, en Oviedo, ha visto la semana pasada a varias personas que no emanaban una natural resonancia afectiva.

Resonancia afectivaPudieron sentirlo, en su superávit o en su ausencia, porque ellos si tenían resonancia afectiva. Son las misma tripas de las que hablaba aquel insigne psiquiatra vasco que nos enseñó los mecanismos animales del miedo.

El miedo se siente, se respira, se palpa en el aire, quizás porque puede ser cierto que aun residen en nosotros destrezas del hombre antiguo, de un código ancestral que tenía más que ver con la capacidad de erizarse de la piel que con gurús de la criminología.

Puedo sentir en consulta cuando mi interlocutor apenas siente nada. Cuando le importo lo mismo que un protozoo, puedo sentirlo en mi propio ego. Esa no es la cuestión. Mucho más crucial es la presencia clínica de escasa resonancia afectiva en personas que sufren o que hacen sufrir a los demás.

Para apelar a la capacidad de las personas que trato para girar la cabeza cuando les hablo de un sueño o de un objetivo que creo les puede ayudar a sublimar sus problemas estoy contando con su resonancia afectiva. Me gusta el concepto de sublimación de conflictos; si bien es cierto que en un intento de acercarlo a la gente lo cocinamos desprovisto de excesos psicodinámicos. Lo hacemos nuestro. Una persona con un objetivo ya no está sola. Una persona con un plan B quizás pueda dormir.

Se puede observar el odio y la rabia hacia los demás o hacia uno mismo en el grado, si bien aparente, de resonancia en un speech sobre la familia de uno. Sea proyectivo o introyectivo puede sentirse gracias a lo gestual, a la tensión que conlleva el hermetismo o al tono de voz.

Esta semana veremos otra vez a personas que sienten demasiado o demasiado poco. Si logramos ponderar cuánto hay de uno y cuánto es sintomático, huir otra vez del papel de jueces, veremos mucho más del problema de esa persona.

06Oct/15

Prevencion de los trastornos de la conducta alimentaria

Una de las maneras de luchar contra los trastornos de la conducta alimentaria es la prevención en niños y adolescentes.

Se ha descrito como beneficioso fomentar en los jóvenes la relación con los demás y la comunicación de pensamientos y emociones.

Conducta alimentariaSiempre me ha parecido ver en este tipo de trastornos claros elementos de interdependencia recíproca en los sistemas familiares, así que considero altamente saludable promocionar la autonomía y la independencia, promover el intento por parte del joven de solucionar los problemas sin depender de otras personas por norma, aunque evidentemente la petición de ayuda es, en muchas ocasiones, necesaria.

El perfeccionismo es un rasgo que aparece en estos casos. A la patológica búsqueda de una supuesta perfección corporal le acompaña en muchos casos una perfección académica e incluso un intento de perfección comportamental que puede llegar a alcanzar dosis dañinas de inhibición, represión y contención. En las anorexias nerviosas de tipo restrictivo hay una extrema contención de la ingesta y puede apreciarse a su vez una contención en la expresión de emociones y necesidades.

Enseñar a estos jóvenes la absoluta imposibilidad de alcanzar la perfección puede ayudarles a liberarse de ella. Enseñarles que mostrar afectos no es un signo de debilidad sino todo lo contrario. La interiorización de las normas puede ser excesiva en estos casos y conviene trabajar este aspecto.

Otro campo de trabajo puede ser fomentar el respeto hacia el otro sexo, el descubrimiento de lo igual y lo diferente que son respecto a nosotros. Aprender a apreciar la diferencia y el atractivo que cada uno puede desprender a su manera. Hay muchos pesos normales para cada edad, sexo y talla. Enseñar a los jóvenes a aceptarse es determinante en estas labores de prevención.

A otro nivel de esfuerzo, sería deseable incrementar los conocimientos de los jóvenes sobre la alimentación. La dieta normal aporta hidratos de carbono, proteínas, grasas, minerales, vitaminas y agua y cada uno de ellos cumple una función importante. En la variedad hay salud. La práctica de ejercicio físico debería potenciarse como un camino inequívoco hacia mayores cotas de salud física y mental.

La comida en nuestro país es casi una fiesta llena de connotaciones relacionales y culturales; por tanto, recuperemos lo que ello tiene de sano y animemos a las personas a darle a comer en común una categoría de momento para compartir y disfrutar.

De otro lado y en estrecha conexión con lo anterior, no estaría de más recordar a las personas que más allá del poseer, mejor dicho, más “adentro”, existe el ser. No conviene cesar en la crítica de lo superficial de la sociedad de consumo o del culto a la imagen. Creo que debemos impulsar conciencias críticas que lean entre líneas y conozcan al menos parte de los intereses ocultos como lectores, espectadores y consumidores.

© pedro rico -psicólogo clínico

22Jul/15
fetichismo

PARAFILIAS

La parafilia por excelencia es el fetichismo; esto es, la tendencia a depender de algún objeto como estímulo sin el cual la persona no es capaz de alcanzar excitación o gratificación sexual.

Son típicos como fetiches extensiones del cuerpo como ropa o calzado (en el arte destaca el cuero, el lápiz de labios rojo, los tacones de aguja, etc).

ParafiliasEn algunos casos sirven sencillamente como refuerzo de la excitación conseguida por medios ordinarios como pedirle a la pareja que lleve una determinada vestimenta.

Las fantasías fetichistas son frecuentes, pero no conforman un trastorno a no ser que las conductas ritualizadas sean tan apremiantes e inaceptables que interfieren con la relación sexual y causan malestar (egodistonía).

El fetichismo se presenta casi exclusivamente en varones.

El exhibicionismo es la tendencia a exponer los órganos genitales a extraños en lugares públicos sin incitar o intentar un contacto más íntimo.

Normalmente suele darse excitación durante el tiempo de exposición y suele terminar en masturbación.

La escoptofilia o voyeurismo es la tendencia persistente a mirar a personas comprometidas en una actividad íntima.

Otras parafilias serían el transvestismo fetichista, la paidofilia y el sadomasoquismo.

El ser humano es complejo. Nada es más enigmático que tratar de hallar las motivaciones (“pulsiones”) que descansan en la personalidad de personas con tendencia a excitarse u obtener placer solo ante el estímulo de menores o con tendencia a obtenerlo ante la violencia recibida o actuada sobre otro.

Nuestro papel es aún mas complejo en realidad. Más allá de lo que nos mueve o de nuestra moral,

debemos aplacar el juicio e intentar acercarnos a esas mentes que pueden llegar a sufrir y a hacer sufrir

12Jul/15
PIR

PIR

Psicólogo Interno Residente (PIR) se refiere a la vía de formación de postgrado, eminentemente práctica, elaborado y desarrollado conjuntamente por los Ministerios de Sanidad y Consumo, y Educación y Cultura, con una duración de 4 años, en periodo de residencia, para la obtención del título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica (Real Decreto 2490/1998) que existe en España desde el año 1993, exigido para trabajar como psicólogo en el ámbito de la salud pública y que también se exige en el ejercicio privado. El PIR sería el equivalente en psicología al MIR en medicina.

Comenzó a desarrollarse e implantarse en el ámbito de algunas Comunidades Autónomas en 1983, en concreto en Asturias y Andalucía, pasando posteriormente al ámbito estatal.

psicólogo interno residenteSólo los psicólogos con el título de Especialista en Psicología Clínica están habilitados para ejercer en el ámbito del Sistema Nacional de Salud,2 Ley 44/2003 de Ordenación de Profesiones Sanitarias (LOPS) de 2003 con la categoría correspondiente de Facultativo Especialista de Área (F.E.A.) en igualdad a otras especialidades sanitarias, “garantizando asimismo que todos los profesionales sanitarios cumplen con los niveles de competencia necesarios para tratar de seguir salvaguardando el derecho a la protección de la salud”. “Los psicólogos que desarrollen su actividad en centros, establecimientos y servicios del Sistema Nacional de Salud o concertados con él, para hacer efectivas las prestaciones sanitarias derivadas de la cartera de servicios comunes del mismo que correspondan a dichos profesionales, deberán estar en posesión del título oficial de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica al que se refiere el apartado 3 del anexo I del Real Decreto 183/2008, de 8 de febrero, por el que se determinan y clasifican las especialidades en Ciencias de la Salud y se desarrollan determinados aspectos del sistema de formación sanitaria especializada.

A partir de 2011, se crea la figura del Psicólogo General Sanitario (PGS) y el máster oficial en Psicología Sanitaria orientado a la obtención de dicho título. Ello capacita para ejercer a psicólogos licenciados/graduados en el ámbito sanitario privado con carácter generalista o no especializado: La condición de Psicólogo General Sanitario no habilita para llevar a cabo intervenciones especializadas, que corresponderían al Psicólogo Especialista en Psicología Clínica.

Las funciones, según la ley, del Psicólogo General Sanitario son: “…la realización de investigaciones, evaluaciones e intervenciones psicológicas sobre aquellos aspectos del comportamiento y la actividad de las personas que influyen en la promoción y mejora del estado general de su salud, siempre que dichas actividades no requieran una atención especializada”. De esta forma se establece como requisito mínimo para ejercer la psicología como profesión sanitaria en al ámbito privado poseer el título de licenciado/graduado en Psicología más el título oficial de Máster en Psicología General Sanitaria.

El Psicólogo Especialista en Psicología Clínica sería el último grado en la formación oficial dentro de la rama sanitaria de la Psicología.

Además de las áreas tradicionalmente reconocidas en Salud Mental de adultos e infanto-juvenil, el PIR incluye formación en las siguientes áreas, entre otras: atención primaria, interconsulta hospitalaria, rehabilitaciónadiccionesneuropsicologíapsicooncología, etc.

12Jun/15
mindfulness

LA SIMPLEZA

Buenos días. Mi nombre es Pedro Rico. Soy psicólogo clínico y ejerzo mi profesión en Asturias.

Ayudo a personas que tienen problemas relacionados con la ansiedad, el estado de ánimo, conductas no deseables, trastornos de personalidad, adicciones, trastornos de la conducta alimentaria, las relaciones familiares y de pareja, etc.

psicólogo clínicoTambién realizo evaluaciones e informes periciales sobre guarda y custodia de menores y sobre imputabilidad. Me gusta ayudar a las personas a fomentar su desarrollo personal y asesorar en diferentes campos.

Por encima de esto hoy he abierto los ojos en torno a las 6:40 de la mañana. He tenido calor. A pesar de no sentirme plenamente descansado me he levantado de la cama y me he calentado un café. Me he aseado y vestido. Me he despedido de mi novia que dormía plácidamente.

He caminado unos 15 minutos hasta la estación y me he subido a un autobús. Al llegar a mi destino he caminado hasta llegar al centro de salud donde trabajo. He visto a tres personas que presentaban problemas muy diferentes.

Durante largo rato se ha producido, y para ello es crucial no poner demasiado empeño, el maravilloso fenómeno de la atención plena a lo que estaba haciendo…El peso de un bolígrafo, una sensación facial, un leve sonido del exterior…Durante ese rato no he pensado que estaba pensando (la metareflexión, el gran éxito humano, es nuestra trampa también). No me he “visto” desde afuera. No he proyectado nada, ni he introyectado, no he viajado mentalmente hacia el pasado ni he anticipado el futuro.

Durante ese rato he conseguido sin quererlo (sin aferrarme demasiado a mis deseos de lograrlo) vivir plenamente las historias que me contaban, he tomado pequeñas decisiones rutinarias y otras imprevistas, me he movido de ciertos espacios a otros para llevar un documento o hablar con algún otro integrante de nuestro equipo de trabajo.

He estado más presente en lo que hacía, una premisa bastante adecuada si uno quiere hacer bien lo que hace. Más aún, mi cerebro, la inmensa complejidad de mi cerebro, está empezando a percibir que funciono de un modo diferente.

Me gusta pensar que estoy sentando las bases para una ligera desactivación de mis alarmas (sin sentido ya desde una perspectiva evolucionista) y que en definitiva estoy cuidando de mis procesos mentales.

Dicen que incluso segrego menos cortisol porque estoy algo menos estresado. Dicen que derivado de ello mi sistema inmune es algo más fuerte.