LA OBSESIÓN DE MATEO

LA OBSESIÓN DE MATEOEn algún momento de su niñez Mateo sintió que no tenía control sobre ningún parámetro que tuviera que ver con lo que le rodeaba y que, por tanto, tampoco podía tenerlo sobre su mundo interior.

De esa realidad a la conclusión de que debía tratar de ejercer control sobre todo, Mateo dio un inmenso salto. Mateo estaba preso de una falsa ilusión de control.

El ser humano debe aceptar de inicio que el mundo implica caos, descontrol e incertidumbre. Y debe aprender a disfrutar y estar tranquilo ante esa realidad. Para ello se impone el desarrollo de una flexibilidad suficiente para adaptarse a los cambios y tolerar ocasionales e inevitables frustraciones. Mateo, un tanto narcisista además de obsesivo, plantaba cara al mundo y procedía metódicamente en el ámbito académico y laboral, era detallista y prolijo en su discurso, fijado al inmenso océano léxico que habitaba en él era firme y exigente con los demás y con él mismo. Sin apenas pretenderlo, escudriñaba los recuerdos, analizaba situaciones, visualizaba conversaciones y buscaba comprender todo. Mateo vivía como ven en una actitud vital de omnipotencia.

El obsesivo busca estudiar y controlar la vida porque en algún momento de ella se asustó ante el descontrol de su vida interior. Cree que si controla lo externo podrá automáticamente controlar lo interno. No sabe que esa disociación entre lo interno y lo externo casi no existe; tampoco el dualismo cartesiano entre “cuerpo y alma”.

El obsesivo vive en parte aislado afectivamente de las personas que le rodean porque las personas desordenan y conllevan ciertos quebraderos de cabeza para él. Estudia la vida y olvida muchas veces disfrutarla, vivirla.

A su mente, siempre saltando hacia el pasado ganándose la culpa o hacia el futuro buscando miedos, le conviene entrenarse en el saludable arte de detenerse en el aquí y ahora del presente. Es ahí donde aprenderá a no castigarse continuamente y a permitirse ser más feliz.

© pedro rico – psicólogo clínico asturias

Los visitantes de esta entrada también se interesaron por...

  • El dueloEl duelo El duelo como un proceso de elaboración de una pérdida que acontece en la vida es un tema ciertamente interesante. Una persona que se acercara por primera vez al tema podría pensar que […]
  • LA TRAMPA EVOLUTIVALA TRAMPA EVOLUTIVA Un perro permanece inmóvil ante mi. Mirándome. Eso es todo lo que tengo realmente porque lo demás es una suposición, una hipótesis. Se basa entre otras cosas en nuestra incapacidad para […]
  • Los psicólogos que sabían demasiadoLos psicólogos que sabían demasiadoEn nuestra práctica clínica resulta difícil no juzgar a las personas. Es uno de los retos a los que se enfrenta un terapeuta. Dos personas sentadas en una habitación enfrentan sus […]
  • Pienso, luego sufroPienso, luego sufro   El libro se propone ayudarnos a pensar mejor y a tomar mejores decisiones. Para ello, hace un balance de la aventura intelectual del hombre en Occidente, explicando el desarrollo […]
  • La maraña mentalLa maraña mental La línea que media entre un pensamiento y un pensamiento compulsivo es, en ocasiones, tan fina que solo el que lo experimenta, con la ayuda de un clínico tan fino como esa línea, puede […]
  • TerapeutasTerapeutasSigmund Freud, el insigne neuropsiquiatra austríaco, padre del psicoanálisis y uno de los personajes más influyentes del siglo XX, decía que el terapeuta debía comportarse como una […]

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.